El menosprecio de la traducción en España

Tras un par de semanas sin escribir nada, creo que ya es hora de volver a la actividad, de paso aprovecho para agradecer todas las visitas que estoy recibiendo y os animo a comentar siempre que os apetezca. Vamos al tema.

Hay mucha gente que aún hoy sigue pensando que eso de traducir es más simple que el mecanismo de un chupete, y no sólo lo piensan quienes saben una lengua extranjera, al fin y al cabo ellos tienen más dificultad para tener consciencia de lo que realmente significa traducir. Me apuesto un café de un euro (si es que lo encontráis) a que hay muchos hipócritas que, pese a no tener ni pajolera idea de una lengua distinta al español, creen que la traducción es cosa de un par de ratos y que cualquiera puede dedicarse a traducir. Probablemente acierten en lo segundo, cualquiera puede, sí, pero hay que esforzarse mucho, especialmente para traducir bien, por no hablar de interpretar. Ojo, digo que hay mucha gente, pero ni mucho menos todo el mundo. Los que opinan así, es más por desconocimiento que por otra cosa.

El error más típico es pensar que el hecho de tener un nivel bastante avanzado de una lengua lleva implícito el saber traducir de o a ese idioma. Pues eso no es verdad. Traducir no (solo) consiste en pasar las palabras de una lengua a otra y ya está, sino que lo fundamental es saber transportar las ideas de una cultura a otra de modo y manera que aporten la misma información. Por eso, la traducción literal de palabras, que a veces puede funcionar, en la mayoría de ocasiones suele ser desde hilarante hasta absurdamente incomprensible.  Si fuese tan fácil, hace años que el traductor de Google o cualquier otro programa de traducción automática habría alcanzado la perfección, y faltan décadas para que eso ocurra si es que llega a conseguirse alguna vez, que lo dudo bastante.

Aquellos con conocimientos de otra lengua pueden traducir textos no especializados de forma decente e incluso los licenciados en filología consiguen tener una gran competencia traductora con el tiempo, si se empeñan. Pero resulta que en España hay un tipo de personas especialmente preparadas para desempeñar ese trabajo, los licenciados en traducción e interpretación. Y es aquí donde quería llegar, la infravaloración del traductor por parte de las empresas (las que saben que existe, claro) que a buen seguro España va en los primeros puestos en cuanto a las malas condiciones laborales.

¿Quién de vosotros contrataría a un matemático para trabajar de programador de software en lugar de a un informático, por mucho que la informática se base en las matemáticas?, ¿o qué clínica contrataría a un experto zoólogo en vez de a un veterinario que sabe cómo tratar a los animales? Siempre puede haber excepciones y que haya profesionales trabajando en puestos en los que inicialmente uno no pensaría. Pero yo, normalmente, me llevaría las manos a la cabeza y la empresa que actuase así me daría bastantes motivos para desconfiar de ella.

Ahora os dejo reflexionar y comentar. Mañana la segunda parte.

Votar

Anuncios

Una respuesta

  1. Información Bitacoras.com…

    Si lo deseas, puedes hacer click para valorar este post en Bitacoras.com. Gracias….

Comenta sin vergüenza.

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: